" You may not be her first, her last, or her only. she loved before she may love again. But if she loves you now, what else matters? She's not perfect - you aren't either, and the two of you may never be perfect together but if she can make you laugh, cause you to think twice, and admit to being human and making mistakes, hold onto her and give her the most you can. She may not be thinking about you every second of the day, but she will give you a part of her that she knows you can break - her heart. So don't hurt her, don't change her, don't analyze and don't expect more than she can give. Smile when she makes you happy, let her know when she makes you mad, and miss her when she's not there. "

viernes, 23 de abril de 2010

A.

Es demasiado perfecto escuchar el sonido de los grillos al cantar, la ida y venida cada diez minutos de los autos por la avenida, las ramas de los árboles sacudirse de un lado al otro. Desde el balcón del cuarto piso diviso el cielo y a la vez siento el movimiento del suelo, cual temblor avisando su llegada. El cielo, no posee muchas estrellas esta madrugada, pero siempre hay una que no sabe ausentarse, coquetea conmigo, egoísta aquel astro que nunca quiere parar de ser contemplado. ¿Cómo se llamará?, da igual, es mi favorita “A”.

Es insólito, la madrugada me invita a acompañarla con todos estos elementos complementarios y no me resisto. Estar en completa nebulosidad y sólo obtener la necesaria claridad para poder escribir, me cautiva, me hace sentir más viva y humana de lo que me siento en el transcurso de un día normal. Las luces de los faros me inspiran tranquilidad, esas luces tenues que brindan seguridad a cualquier transeúnte que se aventure a pasear en soledad por lares un tanto peligrosos.

Sentada en un sillón, observo todo, examino y siento. Siento presencias abstractas que no me atemorizan, sino me acompañan en este laberinto que representa paz para mi tiempo. Con tanta maravilla junta, ¿cómo es posible que los ojos se puedan cerrar dejando al cuerpo reposar en brazos de Morfeo?. Aún no lo entiendo.

No suelo resumir mi día, suelo resumir mi madrugada. ¡Qué cojonudo!. Más tarde tendré que despedirme de todo, en especial de la acaparadora “A”. Más tarde amanecerá de nuevo y mi momento de tranquilidad habrá culminado.
M.

lunes, 19 de abril de 2010

Pareciendo ser.

Llevo mucho tiempo tratando de encontrarme, tratando de conocerme, tratando de saber quién soy. Llevo mucho tiempo tratando de quererme.

Soy lo que no quiero ser, lo enigmático de todo es que gusto de ello. La pequeña parte de lo que quiero ser, la disfruto pero no en plenitud. Soy un mar de confusiones, de contradicciones, de malos hábitos y de malos pensamientos. Soy así, así de insegura, así de desconfiada. Mi autoestima puede estar elevada al infinito y en segundos tirada en el suelo como mis sábanas al despertar.

Así soy yo. Escribo para entenderme, para que nadie más lo haga, sólo yo. Tratando quizás de encontrar en estas líneas algún camino que me guíe hacia mi verdadero “yo”.

Soy como los pájaros que cantan sin saber que cantan y como los niños que juegan sin saber que juegan. Tan confusa, tan niña, tan mujer.

Lo que me llama la atención es que así me toman de la mano.

No soy yo, pero eso no me impide quererlos- tenerlos también. Les brindo un beso amorfo y un corazón algo golpeado. Es todo lo que puedo brindar, lo siento. Pero lo hago con todo el cariño que aún no sé expresar.
M.

sábado, 17 de abril de 2010


Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.
Edgar Allan Poe.

viernes, 16 de abril de 2010

Ausencia.

Quizás el haber escuchado un “sí” hubiese sido motivo de eliminar la opción de escribirte y hacerte entender que lo que tienes al frente no es lo que ves.

Me quedaría siempre ahí a tu costado, escuchándote, tratando de entender cada palabra que sale de tus hermosos labios. Me quedaría ahí, quietecita, ordenando mis ideas para tratar de darte una observación, un consejo acertado. No me cansaría nunca de escucharte hablar y de aquel lenguaje no verbal que me domina por completo.

Tendría todo el sentimiento elevado al infinito para poder expresarte el te quiero sin ningún problema, te abrazaría, te daría besos en la frente y no te dejaría de amar nunca. Mi perfume coquetearía con el tuyo sin cesar.

Fumaríamos juntos echados en el pasto, mirando las estrellas y la luna. Te brindaría la seguridad que nunca pensaste tener de una persona, en cualquier lugar que estés, en cualquiera.

Me quitaría la vestimenta de la vergüenza; para comenzar a dar saltos cantando lo que más te guste, adorándote; y de la timidez para entregarme por completo al clímax del momento.

Sería todo lo que te haga feliz, sería sólo tuya.

Lamentablemente, volteo para un costado y no tengo a nadie. No escucho nada más que mi propia conciencia, no tengo a quien entender, sólo a mí misma. El sentimiento lo tengo elevado al infinito y se expresa únicamente tras estas líneas, no puedo clamar un “te quiero”, tu ausencia me limita. Camino distraída, mirando el cielo, fumando sola y cantando sola. La seguridad que me queda sique allí, guardada bajo siete llaves. Esperando por ti.

Todo aquello lo tengo guardado cual tesoro, para regalártelo el día que te animes a vivir. Una vida contigo, es todo lo que pido.

M.

sábado, 10 de abril de 2010

Tuya, más nada.

Para ella:
Debo confesar que te odio, mofletuda. No sabía odiar pero ahora que aprendí, gusto de la sensación. Mil caminos y elegiste el mío, lo tomaste cual propiedad y me lo arrancaste sin ni siquiera avisar. Mil caminos y ¿con el mío te tenías que topar?. Aprovecha ahora, goza ahora y ya no te lo pido de vuelta. Ahora que lo tocas quédate con él. ¡Te odio, mofletuda!. ¡Pamplinas!.
Atte: Laquedejódesentir.
Para ti:

¿Qué ves ahora? un cúmulo de materia en tu puerta, cual Lolita te visita, saludándote animosa, dándote besos en cualquier parte. ¡Qué ingenua aquella enjuta!, ¡qué ingenua de chiquilla!, que regala besos sin saber que cuestan y regala amores sin saber que pierde. ¿Cuánto tiempo más, cuántas lunas deben pasar?. ¡Ingenua enjuta!, detén un instante de tu tiempo preciado,de tus cristales añorados, ¡aprende a vivir pequeña niña!, que tu sencillez engaña y tu libertad provoca. Deténte un momento, respira tranquila, transmite el "te quiero" y quédate tranquila.

Por más que no sirva, transmite el "te quiero" y si recibes un "gracias", quédate con las ganas. Que las ganas en situaciones jamás se pierden.

¿Jamás?.

PD: Sigo con mis ganas, si sigues con las tuyas, avísame, que si unimos lo que se debe unir quizás no te vea llorar mañana.
M.

miércoles, 7 de abril de 2010

When the sun hits.


Últimamente ando deslizándome tranquilamente por el limbo, tratando de esquivar lo que realmente debo visualizar. No puedo decir que quiero escapar, no puedo aseverar algo que no es.

Escribo y te imagino mirándome con esos ojos chinos-ojones que posees. Escribo e imagino tu risa generada por mi timidez. Escribo y te imagino abrazándome después de aquel acto “sólo nuestro”, regalando con cariño un beso que siempre pido con la mirada, al terminar. Escribo y te imagino deseándome a lo lejos, haciéndome señas para poder percatarme que estás allí. Escribo y te siento, más y más.

¿Qué maravilloso no?, esa gracia, esa dicha que no todos gozan y no hablo precisamente de amor. Qué cojonudo. No creo en el amor. Muchas veces me he puesto a pensar si es que el amor es quien no se lleva bien conmigo o soy yo la que en mi plan pleitista le busca contienda cada que se cruza en mi camino. Ando optando por lo segundo, definitivamente. No es amor.

Es eso, ¿qué es?, eso. Eso que no puede ser definido. Eso que te hace andar en zigzag sin importarte que pueda pasar. Eso que te hace arriesgar, que te hace perder, que te hace ganar. Eso que te eleva al infinito, ese placer, eso es.

No es amor, queridos, no lo es. Algo que siempre diré y que muchos se cansan de escuchar y otros optan por no creer. Yo pienso perderme en los tentáculos del placer y de las ganas, pero jamás pienso volver a perderme en aquellos tentáculos de concepto universal relativo a la afinidad entre seres.
Si hay algo que aprendí es que mi voz siempre debe ser mi voz.
M.

domingo, 4 de abril de 2010

Unpretty.

Siempre me han dicho que no escriba cada vez que ando desazonada. Siempre he creído lo contrario, el profundizar aquellos impulsos me activa, me apresura, me acelera.

A veces pienso que pienso mucho acerca de las cosas, cosas que me ocurren. Doy demasiado para lo poco que recibo, – la teoría del “dar sin esperar nada a cambio” es nula para mis sentidos – trato de ampararme y protegerme bajo las sábanas de mi soledad, esperando y esperando, algo que nunca vendrá, aceptándome tan ridícula, tan poca cosa, tan in-sig-ni-fi-can-te.

Canto y bailo delante de ti, con la única intención de que me mires. Con la única intención de sentir tu presencia sobre mí, pero no la siento nunca y me apena tanto tratar de ser todo aquello que esperas que alguien sea, tratar de hasta renunciar al recelo y la duda para lograr generarte una sonrisa en el rostro. Abandono tanto y me sorprendo de esa capacidad de poder dejar de ser yo, para ser tú.

Las saladas comienzan a salir como si al escribir imaginara que te dedico cual poesía todo aquello que te quiero decir con la suavidad que mi voz no posee, como si estuviésemos frente a frente, como si me escucharas en verdad.

¿Qué me queda?, seguir sentada escribiendo -viendo al cielo- aquello que la ineptitud me prohíbe decirte. Que te quiero de una manera única y que nadie ya me puede sacar de esta apatía de rumiante triste en que ando sumida desde siempre.

Aquella sonrisa de oreja a oreja, ya sabes lo que quiere decir. Estoy triste y no lo estoy.

M.