Que la vida de giros que uno no espera, es lo más común que he escuchado. La mayoría de estas afirmaciones con rostros cabizbajos que mucha gracia me causan. En efecto, ya deberíamos estar acostumbrados a esos cambios sin tener que estar mortificados por lo que "no se debió hacer".
Algo que siempre voy a recordar son las palabras de mi abuelo : "jamás te arrepientas de lo que hiciste o de lo que ya tienes pensado hacer, ten siempre la cabeza en alto, y otra pequeña cosita... plántate a los 60, ni un un paso más". Muy exquisito mi abuelo, y no es que escriba de él ahora porque ya no esté en este mundo lleno de frivolidades, sino mas bien porque sigue pisando tierra, y es mas, gustoso y feliz de poder abrazarme aún con sus brazos temblantes.
¿Contradicción?, llena de eso estoy y me gusta, soy un aguijón, que suele, a veces, usar un lenguaje refinado, pulido, hermoso a mi manera. ¿Para qué?. Para llamar a otros, unos huevonazos. Es algo así como la paz que camina, habla, sonríe y sólo parece ser.
Demasiado tarde, ¿en qué universo me he encadenado las manos?.
M.





