¿Te acuerdas cuando mirábamos la luna juntos?. Aquellos tiempos en los que los demás eran nada y nosotros el mundo. Aquellos tiempos en los que un “Hola, ¿qué tal?" significaba un “te quiero en mi vida” . Aquellos tiempos en los que nada se aclaraba.Qué fácil hubiese sido todo si a esas hermosas y comunes palabras se les hubiese agregado estas tres: “por el momento”. ¿Hay algo más simple que eso?. No, ese es el problema. De ser así, no estaría como estoy. Mendigando cariño a cada extraño, pensando que quizás pueda encontrar algo que pensaba “había” tenido. Sí… amor.
Esperanzas en vano, sin embargo, mi imaginación sigue su rumbo. Y aunque ahora sea yo la que observe enmudecida la hermosa luna y no tenga ningún cuerpo que acariciar, continúo mi vida… aquella que aún sigue acompañando tus pasos como lo que adoro ser y siempre fuí para ti cariño bonito… como un fantasma.
M.





